manos de chica y chico cogidas a modo de paseo sobre fondo de río de ciudad

Pasos para tratarte mejor

Los cuatro pasos para tratarte mejor no son los únicos pero pueden servir de guía para vivir una vida plena, llena de autoestima y amor. Todos, y digo todos tenemos ese crítico interno que nos sabotea cuando lo que necesitamos es una mano amiga ¡justo ahí! Espera pacientemente para que nos vaya mal en la vida, para recordarnos lo mal que lo hicimos y lo estúpidos que nos mostramos en aquella ocasión.
Utilizar la autocrítica en lugar de diálogos positivos es como elegir el castigo en lugar de una recompensa. ¡Es como un lobo con piel de cordero! Incluso cuando las críticas “tengan la razón”, ya que siempre hay una mejor forma de tratarse uno mismo. Siempre. En este artículo comentamos lo importante que es tratarse mejor uno mismo y así ganar en autoestima.

mano de frente con puño cerrado e índice apuntando hacia ti sobre fondo blanco.
Es tu responsabilidad tratarte mejor

Tratarte mejor requiere integrar al crítico interno:

Está dentro de la condición humana escuchar mensajes y comentarios internos incesantemente, sin embargo es nuestra responsabilidad conocer esta parte interna e integrarla para lo cual se requiere dar algunos pasos, a saber:

Identifícalo:

Date cuenta de cómo te manda mensajes de desvalorización, etiquetación y minusvalía que minan la autoestima. La mayoría de los pensamientos son automáticos y pasamos de uno a otro sin ser conscientes de ello de forma que cuando se activa el crítico interno en muchas ocasiones ni siquiera somos conscientes de él. El primer paso para tratarte mejor es ejercitar el conocimiento de quién está llevando el pensamiento ahora mismo.

Sepáralo de ti:

A tu crítico interno le interesa que le confundas con ser tú mismo, pasar desapercibido. Sólo así podrá inocularte la dosis de confusión que te impida ser quién eres. Tratarte mejor es un proceso que requiere pequeños pasos. Un truco es llamarle por un nombre concreto, como “la jueza” o “la bruja” o cualquier otro nombre que te produzca distanciamiento entre tú y tu parte crítica. Recuerda que tenga cierto “tinte” cariñoso.

Busca amigos internos:

Si no los tienes es mejor todavía porque los puedes crear. Una de las claves para quererme es separarme de todos mis pensamientos. Experimentarme como algo separado de lo que pienso o siento. En los pasos para tratarte mejor, recuerda que tienes tus capacidades y talentos. Desde allí podrás entender que tu crítico interno sólo está buscando protegerte de las amenazas externas, que son ahora internas ya que no hay osos que te ataquen en la actualidad. Tu amigo interno es tu adulto que te da buenos consejos, así como el crítico interno es el niño que busca protección. Pregunta a tu memoria, para tratarte mejor, que te dé ejemplos de ti siendo competente (aunque sólo fue en tu pensamiento). Busca experiencias de competencia y repite una y otra vez hasta notar ese amigo interno.

“Trátate como quieres que te traten, háblate como quieres que te hablen”.

cara de chica tumbada sonriendo con flor en la boca
Sé tu mayor aliado
Chica saltando en un atardecer con pájaros detrás, todo haciendo sombra sobre ocre.

Claves para quererme.

Tener autoestima es una elección, quererme es una decisión consciente en circunstancias en las que se incluye el YO. Se refiere a un verbo, una acción deliberada de hacer (por acción u omisión) un gesto o conducta que se refiera al respeto, a amarse uno mismo o procurarte los cuidados necesarios según lo que requiera la situación. Significa no dejar en manos de otros lo que te corresponde a ti, hacerte cargo, responsable de sujetarte, cuidarte, mimarte cuando la situación lo requiera.

Este artículo se dirige a aquellas personas que tienden a criticarse, a mirar a fuera de ellos para comprobar si sus opiniones son válidas, por lo que tienen tendencia a buscar la aprobación de los demás.

La percepción que tenemos de nosotros mismos determina la forma de quererme y la precepción que tenemos del mundo, ¡más te vale mirarte bien! Soy capaz de hacer lo necesario para que me pase lo que quiero que me pase. Es un verbo, se requiere acción. Empezar a andar el camino de tu verdad, a pesar de todas las dudas o miedos. Es vital probar, se requieren muchos intentos para conocerse uno en según qué valores estén en juego y la cantidad de práctica que tengas en su ejercicio. Nada, nunca sale bien a la primera, se requieren varios intentos, prueba, vuelve a probar y refuérzate siempre por mantenerte activo en el proceso de elegir quererte, ponerte el primero y el segundo en la ecuación, elige también opciones en las que se incluye el éxito del otro. Si a mí me va bien el otro también tendrá oportunidad de crecer.

Las preguntas que miran directamente hacia mi autoestima son:

No me refiero a hablarte positivo constantemente, no reconocer los errores, justificar los comportamientos egoístas, los reforzamientos a corto plazo o la falta de dedicación en los proyectos importantes. Al contrario se trata de mirar hacia adentro, sólo en tu interior tienes la respuesta. Algunas preguntas te ayudan a mirar dentro:

ojo de chica joven mirando de frente
Pon la atención en tu interior

¿Qué quiero que me pase?

Enfoca cada paso en esa dirección, cada paso que soy cada día se enfocará en esa dirección. Pequeños gestos que me acercan a ese objetivo. A tu pasión, aquello que te acerca a Quien Eres Realmente. Busca algo que te guste, que te apasione y dedícale un rato cada día. Pero empieza y ponte a hacerlo sólo si te gusta de verdad. Si no lo tienes claro vuelve a buscar qué te apasiona. Busca en tus recuerdos de pequeño, lo que te gustaba hacer, ¿con qué soñabas de niño?

¿Para qué lo quiero?

Agárrate a tus pasiones, tus valores serán la guía para no perderte. Si te ves mirando fuera, lo que hacen otros que sea exclusivamente para copiar aquellas rutinas de éxito en las mismas áreas en las que tú estás decidido a adentrarte. Nadie externo a ti puede saber más sobre tus gustos o tus pasiones (aunque quieran convencerte de lo contrario).

¿Cómo conseguirlo?

Empieza por hacerte las preguntas importantes que te lleven a mantener la atención en ti mismo, siempre puedes volver al punto de inicio y volver a contestar. Cuida el auto juicio, las críticas, las creencias limitantes. Hay que distinguir entre un pensamiento crítico (totalmente incontrolable) y la acción de criticarme (totalmente controlable por ti). Eres responsable de cómo te hablas y las preguntas que te haces.

¿Dónde estoy, qué soy? ¿Dónde quiero estar quién quiero ser? Y en función de estas preguntas debes ir limpiando actividades que dedicas cada día a cosa que no te enriquecen e introducir tus pasiones poco a poco. Quererme es un proceso. Recuerda rodearte de personas que ya han tenido éxito para formarte con los mejores y asegurar así que la inspiración te pille conectado contigo mismo y preparado para el cambio.

Recuerda ¿Qué es lo peor que me puede pasar si inicio un camino diferente? Los miedos serán tus aliados si al lado de ellos te contestas ¿Y qué sería lo mejor que me puede pasar? El camino suele verse más claro a la hora de quererme.

Cuida mucho tu dialogo interno, según cómo te hablas así estarás creando las circunstancias internas para conseguir lo que deseas.

Grito_con_ondas
Quererme es hablarme amablemente
cabeza de león con mirada felina sobre fondo negro

El poder está en el interior.

Te propongo hacer un viaje hacia el interior y encontrar allí todo tu poder, que está al alcance de la mano. Máxime en estos tiempos convulsos en los que se tambalean todos los cimientos de control y falsa estabilidad. Pregúntate si lo que pasa es que no estás dejando que lo que es “sea” Es como si te agarraras a una idea de cómo deben funcionar las cosas. Eso mismo es lo que te mantiene en sufrimiento.

Es fácil decirlo, pero no tanto ponerlo en práctica. Eso de soltar, de fluir con lo que es. Aceptar las cosas como son y no resistirnos cuando no suceden como nos gustaría.

El camino del poder infinito:

Os propongo seguir un camino en varios pasos para llevar la teoría a la práctica y comprobar cómo puede formar parte de mi experiencia de vida. Hacerme cargo de que mi vida es sólo y únicamente responsabilidad mía.

Atención al momento presente:

¿Estoy llevando el foco de atención a lo externo? ¿Qué poder hallaré allí? Busco la aprobación de los demás, objetivos externos de dinero, conseguir cosas materiales, relaciones con otros… Allí solo encontraré ausencia, de lo que no hay, no es una buena clave para quererme Todas aquellas cosas que faltan por conseguir, una larga lista de tareas, esfuerzo. Allí sólo encontraré los “tengo que…” activados, que nos aconsejan el camino fácil y conocido.

En lugar de ello, llevamos la atención al interior, en soledad, en silencio. Desde el agradecimiento de lo que ya hay en mi interior. Todos los recursos que me permiten estar donde estoy y llevar a cabo mis objetivos. En cuanto miro dentro escucharé mi discurso interno de cómo me gustaría que fueran las cosas.  Podré notar todo el desajuste que hay con respecto a la realidad.

Para parar ese discurso victimista te propongo que te centres en el momento presente. ¿Qué siento en mi cuerpo ahora? permítete notar los pensamientos desde un lugar de observación en el cual no hay juicios. Allí lo que encuentro son sensaciones, sonidos, propiocepción, tacto, temperatura. Es más, la experiencia puede llegar a ser realmente reveladora. Llegar a conectar con una parte muy íntima tuya, de verdad y honestidad. El único momento de poder es el presente.

Aceptación el interior como es:

Es lo contrario de resistencia. Pregúntate si lo que te duele es que la realidad exterior no encaja con la idea que tú tienes sobre cómo deberían estar las cosas. Allí no te sientes poderoso. Hay resistencia a la pérdida, la injusticia, la ira, la tristeza. Sólo sufrimos en aquello que nos resistimos. La resistencia al cambio es tener miedo a vivir una realidad en toda su plenitud siendo responsables de nuestra parte al 100%.

Nos da más miedo vivir en la plenitud que en la carencia, por comodidad. La experiencia sólo es mi interpretación de cómo son las cosas que me afectan. No puedo ver la realidad si sólo vivo desde mi perspectiva, mi prisma, mi visión de cómo funciona el mundo. Eso no es la realidad. La invitación no es a resignarse o autoconvencerse de que con esto me debe ir bien. Aceptar se parece más a soltar y conectar con ese poder interno que está a mi alcance en cuanto voy.

Creencias que limitan nuestro poder:

El poder está en el interior, a pesar de mis creencias. Mi experiencia de vida en multitud de ocasiones me permite saber esto. Alguna vez pensaste “no aguanto más”. Y ¿Qué paso al segundo siguiente? Ahí estabas, aguantando. Hay infinitos ejemplos de que la experiencia supera nuestros pensamientos. No nos regimos por nuestros pensamientos pero es importante conocerlos y asumirlos como parte mía. Es un trabajo de autocompasión.

En este punto es importante no limitar los valores. Al contrario, se trata de poner en tela de juicio ideas arraigadas que te impiden expresar tus valores, lo que realmente te importa. Por el hecho de seguir ciertas ideas irracionales como que haga lo que haga siempre terminará mal, o que si me porto bien al final los demás me querrán. Cuida mucho de seguir premisas en positivo, desde la abundancia ya que muchas de estas creencias están basadas en los miedos, soledad, necesidades.

Reconocer esas creencias limitantes es el primer paso para luego practicar el desapego, el soltar, dejar ir. Dejar de vivir en lo ilusorio para entrar en una vida intensa y real, comprometida con quién eres y cuál es el siguiente paso a dar. Lo que no es, no es. Por mucho que te agarres a tu plan mental. Esa ilusión sólo está en tu mente. Esa no es la realidad.

En resumen, sólo tu percepción de las cosas, la vida, el mundo es lo que te hace experimentar la vida como la experimentas. Si algo no te alcanza para ser feliz está en tu mano cambiarlo. Si notas que tus miedos se están adueñando de la situación es momento de callar la mente´, sacar tu poderío y practicar una y otra vez. Volver al cuerpo, al presente, a lo importante. Que el poder esté en el interior significa reconectar con lo que eres Recordar que todo lo que necesitas en este segundo vital ya lo tienes delante. Sólo depende de ti hacerlo visible, primero por y para ti y posteriormente para compartir tu dicha con el resto.

no alimentar tu ansiedad

Juegan con mis sentimientos

¿Qué hacer cuando siento que juegan con mis sentimientos? Cuando percibo que otra persona me hiere.

El primer punto es aceptar que el otro no es el que me manipula. Esa sería una actitud victimista de la situación que te coloca en indefensión. Sólo puedes sufrir ya que estás en manos del otro. Acabas de venderte al otro, externo a ti, que podrá hacer o no con tus emociones sin que tú puedas controlar la situación.
La única pregunta que debes hacerte es ¿Cuáles son mis necesidades reales? Es una buena clave anti-manipulación. Al responder a esta pregunta todas las respuestas tienen que ver con mis miedos y carencias del pasado, desde mi infancia.
Existe una forma fácil en que otro juega contigo. Que tú no tengas control sobre tus prioridades reales.

Sólo hay que mirar hacia adentro:

Conocerte y hacerte responsable de lo que necesitas. Darte ese amor, valentía, confianza que estás necesitando desde dentro. Nadie va a venir desde fuera a llenar tus vacíos. Los que solo tú conoces. Tu deber es, con amor, no tanto llenar ese vacío, sino aprender a quererte a pesar de que esas sensaciones estén ahí.
Hay que estar dispuesto a hacerse uno responsable de las decisiones que estás tomando en cada momento de tu vida. Sobre todo, cuando entramos en modo víctima y echamos la culpa de nuestras emociones a otros, el mundo, el manipulador, el que me maltrata, el que juega con mis sentimientos.

Es momento de tomar el control y reconocer la evidencia, sólo yo tengo el poder para vivir mi vida, cada decisión es mi responsabilidad.
Habrá circunstancias que no dependen de ti. Las cuales marcan tu perspectiva del mundo, de la vida, de las personas y de ti mismo. Pero la mayoría del tiempo tienes la opción de empoderarte o de victimizarte. Esa es la diferencia, conocer nuestros miedos, así como a nosotros mismos. Conocer nuestras necesidades y tomar decisiones conscientes que nos lleven a vivir la vida como queremos.

Vivir en soledad el confinamiento.

A varios millones de personas en España les ha tocado vivir este confinamiento en soledad, no siempre elegida y deseada. El hecho de pasar tanto tiempo solos en casa, sin poder relacionarnos como veníamos haciendo fuera de casa nos obliga a reinventar nuevas fórmulas de adaptación a esta situación.

Hay que destacar que vivir solo no siempre implica sentirse solo ya que con los medios de comunicación actuales es fácil estar conectados. De forma que podemos, si queremos, estar conectados todo el día y disfrutar de conversaciones placenteras con los seres queridos, amistades y conocidos.

El reto que tienen los solitarios, independientemente de la situación actual de reclusión, es llevarse bien consigo mismos. Es decir, conseguir ser esa persona con la que les gusta convivir.

Cómo vivir en soledad el confinamiento:

Retomar viejas amistades olvidadas o conversaciones pendientes para acercar posturas puede cargar pilas y quitar piedras de la mochila psicológica.

  • Autoconocimiento para vivir solo:

Atreverse a entrar a conocer los propios miedos y necesidades desde su verdad. Sin máscaras ni convencimientos que se caen a la vuelta de la esquina.

Vivir en soledad el confinamiento requiere valentía de querer enfrentar esas sensaciones. Lo importante es conocer los límites propios, aceptarlos y ajustar la conducta a las necesidades reales. Ser capaz de sentirse uno vulnerable desde su fortaleza.

También habrá algunos temas de conversación que deberemos vetar para mantener nuestra salud psíquica indemne. La cuestión es centrarnos en seguir una rutina de actividades dirigidas al cuidado propio.

  • Cuidarse es en soledad:

Se refiere tanto a la alimentación, el ejercicio físico, las horas de sueño y calidad de este, Requiere un compromiso con uno mismo para cuidarse. independientemente de las circunstancias externas.  Se trata de ser capaz de priorizar sobre el cuidado propio.

Un buen descanso y la actividad física ayudan a mantener la mente más calmada. También aumenta el locus de control interno, centrarnos en lo que depende de uno y responsabilizarnos de nuestra salud mental. Es algo que solo puede hacer uno mismo.

  • Trabajar la aceptación, no la resignación.

Encontramos en una situación de soledad no es ni bueno ni malo. Dependerá de lo que hagamos cada uno con ello. De esta forma, si se te hace cuesta arriba, que a ratos se hará. Sólo hay que recordar que el reto es aceptar la situación tal cual es, sin maquillar, sin sueños de un futuro diferente o recuerdos de un pasado mejor.

No tener la necesidad de cambiar nada hará posible conocer a ese otro “Yo” interior. El cual siempre me acompaña y me susurra hacia dónde dirigir los pasos. Ese sabio paciente y tolerante que me permite ser Yo.

También es cierto que tarde o temprano, a lo largo del día, te encontrarás contigo mismo sin otra cosa que tu propia compañía.

  • Soy responsable de mi salud:

Tanto física como mental. Es decir, hacerse uno consciente de ello cada día nos pone en una situación de actividad, de movimiento hacia adelante, de compromiso con uno mismo. Eso nos sirve para tolerar los tiempos inciertos en los que nos toca vivir en este momento.

El entrenamiento en usar los recursos internos para sobrellevar cualquier adversidad y mostrar resiliencia es un proceso constante. El cual requiere tiempo y constancia.

  • Pide ayuda:

No dudes en pedir ayuda si te sientes perdido o angustiado, si te ha tocado vivir alguna situación para la que nadie está preparado.

Hemos respondido como sociedad de forma solidaria y es momento de compartir y apoyarnos. De forma que el que pide ayuda lo hace desde su parte fuerte, que quiere ayudar a su parte debilitada.

Vivir en soledad el confinamiento hace necesario elegir con quién hablamos y con quién no. Qué información filtramos y cantidad de ella.

Desde Psicología Yeste aprovechamos para ayudar a los afectados de covid-19 de forma gratuita. Y agradecemos todos los esfuerzos de una sociedad unida ante la adversidad.