círculo con muerte y vida escritos

La muerte y la vida.

La relación que existe entre la muerte y la vida es íntima y estrecha. No es cierto que la muerte sea lo contrario de la vida.

Tu cuerpo tiene células, sistemas, microorganismos, bacterias, flora, en constante transformación. Unos vivos y otros muertos. De hecho, se estima que en dos años no quedará nada de la versión actual de una persona. Así de cambiante es todo. Sin embargo, si sólo miro en el momento presente no se advierte ni uno sólo de esos cambios.

Si paseas por un bosque salvaje verás mucha vida alrededor y también hojas podridas, materia en descomposición y árboles secos. Donde mires encontrarás muerte y vida a la vez. Si miras más cerca descubrirás que, lo podrido sirve de abono de lo vivo. Sus nutrientes, llenos de vida, pasan a formar parte de la vida. No hay muerte por ninguna parte solo metamorfosis de las diferentes formas de vida.

De esta forma, lo opuesto de la muerte es el nacimiento. La vida y la muerte pasan a formar parte de este continuo eterno.

Algunas cosas sí son compartidas por la vida y la muerte:

  1. La realidad es sólida y real y a la vez tan efímera que se disuelve en cualquier momento.
  2. El sueño de la vida, cuando te acercas a la muerte es igual que el sueño nocturno. En ambos casos se necesita un “Yo” que lo note.
  3. Todos los nacidos vamos a morir. Mientras tanto la muerte y la vida son lo que significa para mí en cada momento que los interprete.
  4. Todas las formas de vida son impermanentes, pasajeras.
  5. El que se abre a vivir intensamente la vida no teme la muerte. Según tu atrevimiento a vivir tu vida, en la hora de la muerte habrá más o menos paz.
  6. Cada experiencia de vida es como una moneda, contiene la cara “A” y la “B”. Es decir, lo que me importa lleva pegado el miedo. Se trata de elegir vida aceptando la cara “B”
  7. La negación de la muerte sólo sucede en determinadas culturas. No es una verdad, solo son creencias.
  8. Los cambios, las crisis son necesarias para que surja la creatividad, lo nuevo.
  9. El final de cada relación amorosa, amistosa o laboral es una pequeña muerte. Se sabe desde el comienzo gracias a la sensación de incertidumbre, el no saber qué sucederá en el siguiente segundo.

Una experiencia, reunión de amigos, clase de fitness, vacaciones o madurez de tus hijos. Si termina, algo de ti muere también, lo notas por esa sensación de pérdida cuando algo termina. La muerte es inherente a la vida. Se siente como un vacío que si te abres a sentirlo tu vida encuentra un sentido más profundo.

Al contrario, al fallecer un ser querido. Algo de él permanece en nuestro interior. Siempre podremos conectarnos con esa persona y preguntar qué haría él en esta situación. Esa conexión, esa intimidad es eterna.

El miedo a la pérdida va de la mano del miedo a la incertidumbre. El miedo a envejecer está asociado al rechazo a la muerte. Solo es una interpretación, un significado que le damos a la muerte como si fuera mala, oscura y algo a rechazar.

Hábitos para alcanzar el éxito.

Tener buenos hábitos para alcanzar el éxito requiere atrevernos con valentía. Significa dejar atrás todo y comenzar de nuevo, otra vez. Cada minuto es una oportunidad para avanzar y crecer. Aunque no será posible si no lo convertimos en hábito.

¿Y si se tratara de tomar una decisión en cada momento vital? Un hábito para alcanzar el éxito. Dar la mejor versión de mí mismo. Regalarme esa visión de mí mismo del futuro cercano en este momento. Es más, teniendo los recursos que tengo, las personas que tengo hoy a mi alrededor.

No es un tema mental, sino un regalo que yo me hago al permitirme reconocer lo que realmente soy. O sea, que nunca me faltó nada, ni eso es posible si reconozco la verdadera esencia de lo que realmente soy.

El YO, que me sujeta este cuerpo es mucho más grande que las pequeñas circunstancias que tengo alrededor. Las cuales, algunas ni siquiera dependen de mí, en este momento presente.

Dibujo de persona con una escala ascendente de éxito detrás
La clave para el éxito está  está en tu interior

Hábitos de las personas con éxito:

1. Sueña en grande, actúa en pequeño.

¿Pregúntate cómo te gustaría ser recordado cuando ya no estés en este mundo? deja fuera de la ecuación si es o no posible…. Date tiempo, las prisas en la respuesta no son buenas consejeras. Visualiza a tus seres queridos recordándote por…. ¿Qué cualidades quieres que recuerden de ti?

Tal vez que eres persuasivo, tenaz, comunicador, ayudas a otros, construyes con tus propias manos. Sea lo que sea, visualiza actos con los demás que ejemplifiquen esas habilidades.

Después mira cuál sería el primer paso para dar desde el lugar en el que estás, fecha, personas, planes. Algo que puedas hacer hoy mismo. Llamar al alguien, buscar subvenciones, estudiar, entrenarte…seguramente están apareciendo tus miedos, carencias o creencias limitantes, eso significa que vas por buen camino.

2. Hazlo sólo por ti, no te habitúes en complacer a otros.

Familia, pareja, mentores. Sólo te limitará y te apartará del camino del éxito al que llegarás sólo si miras para dentro. Pregúntate, ¿esto que hago ahora es mi mejor versión de mí mismo o me estoy guiando por mis carencias o necesidades? Asegúrate de que cada momento del día lo dedicas a serte fiel. A conectar con lo que realmente tienes dentro, a pesar de que tengas que abandonar viejos hábitos, creencias, personas. Ejecuta tu plan de acción.

3. Enfócate en las soluciones de éxito:

Fórmate, aprende de lo tuyo, actualiza con otros que te hagan avanzar. Sé humilde en el aprendizaje. Reconoce que puedes aprender más, ser requiere hábito para alcanzar el éxito.  Sólo los que ignoran su incompetencia son arrogantes.

Recuerda abandonar la queja, juicios, culpar a otros, al sistema o a uno mismo. Sólo forma parte de viejas creencias que te impiden crear nuevas conexiones, nuevas oportunidades de crecimiento.

4. Se perseverante, es el mejor hábito para el éxito.

Sigue moviéndote, no permitas que los miedos te paralicen. Un éxito oculta todos los fracasos en los que continuaste tu plan. Sólo se fiel a ti mismo. Independientemente de los atrasos, desilusiones o atascos, continúa.

Trabaja tu nivel de autoexigencia. Un hábito para alcanzar el éxito es:  no ser duro con uno mismo. Hay muchas circunstancias que no dependen de ti, tenlo claro. El ritmo no lo puedes marcar tú. Ahora bien, dentro de las circunstancias y con los recursos con los que cuento, puedo ser disciplinado y seguir un plan trazado con anterioridad. Independientemente de cómo me siento o qué pensamientos me rondan hoy. Continúa, no te atasques en sentimientos viejos.

Cada minuto es una oportunidad para realizar los hábitos para el éxito, avanzar y crecer. No propongo un bajar los brazos ante las injusticias que se viven en momentos de crisis. Al contrario, enfócate en lo que sí depende de ti. Suelta lo que no te corresponde y agarra con fuerza lo que sí depende de ti. Las mayores batallas le libran con uno mismo. Conquista tu poder interior. Reconoce quién eres y pon a tu mente a ayudar en cada momento del proceso.