Las funciones del cerebro.

A todos nos interesa adaptarnos en la vida, conocer las funciones de nuestro cerebro nos puede ayudar. ¿Para qué está hecho el cerebro? Está hecho para ayudar a organizar, planificar y evaluar cualquier proyecto vital.

Es el ordenador mental que facilita el trabajo. Lo que mejor se le da es economizar. Etiqueta o nombra algo nuevo, como si fuera algo ya conocido, así ahorra recursos mentales en la organización e interpretación de los eventos. Otra forma de economizar es clasificar o juzgar.

El cerebro está a nuestro servicio.

Nos interesan tres funciones del cerebro:

Conocer cómo funciona el cerebro nos puede ayudar a utilizar nuestro tiempo de forma más eficaz y sin esfuerzo.

Base genética:

Hay tres estructuras que deben funcionar para que nuestro ordenador cerebral nos facilite las tareas. Los ganglios basales, la amígdala y el hipocampo.

Por eso nuestros recuerdos llevan emociones asociadas. Para formar recuerdos se implican diferentes estructuras fisicoquímicas y múltiples conexiones de diferentes partes del cerebro.

Experiencias pasadas:

La interpretación de la realidad presente se basa en imágenes del pasado que vienen a recordarme cómo lo gestioné para ahorrar energía mental. Si fue útil para hacerme feliz, o no es irrelevante.

El cerebro sólo piensa en mi supervivencia. Imagínate si incorporas en la ecuación algún miedo o necesidad. El cerebro no distingue entre positivo o negativo, sólo pone el foco donde yo le ordene. Mi cerebro no sabe nada sobre vivir una vida plena y feliz, en compromiso con mis valores. No sabe nada de mis intereses profundos.

Anticipaciones futuras

Igual que se estructura mi pasado, se programan diferentes anticipaciones futuras sobre lo que puede ir bien o mal. Es otra de las funciones del cerebro.

Depende de mí programar a mi cerebro en aproximación a lo que me importa y así será el foco de atención. O prepararlo para posibles futuros de fracaso y será ahí donde se enfoque. En ninguno de los dos casos conoce de la felicidad.

El origen de cualquier problema es olvidar que estamos viendo una imagen mental que el cerebro nos ofrece y no la realidad. Nos olvidamos de que esos pensamientos, imágenes, ideas son producto de nuestra mente y no es real.

Solo yo soy la responsable de mi paz. Independientemente de las circunstancias que me rodeen. Sólo yo elijo si vivo mi vida acercándome a lo que me importa o alejándome de lo que no quiero vivir. Diferenciar eso es fácil y rápido como conectar conmigo mismo.

Lo que sí debemos dejarle hacer al cerebro, y lo hace muy bien es planificar, programar un plan concreto. Déjale que haga el trabajo de ordenador, sistematizar, categorizar. Y dedícate a vivir una vida plena y elegida por ti.

Los 5 rasgos de personalidad.

Hoy nos vamos a ocupar de 5 rasgos de personalidad o big five (los 5 grandes según Goldberg) Temperamento, carácter y personalidad tienen sus diferencias.

El temperamento es una disposición innata que nos impulsa a reaccionar de forma particular a los estímulos ambientales, la herencia genética influye mucho. Carácter es el conjunto de hábitos de comportamiento que se adquieren durante la vida, es aprendido y depende de la cultura.

La personalidad es el temperamento más el carácter. Es la organización de las conductas que determina los patrones de comportamiento de un individuo. Hay pautas de comportamiento que emanan de factores sociales y culturales. Es tanto aprendido como innato ya que también influye la herencia genética. Una vez que un rasgo se expresa es difícil saber si es genético o adquirido ya que las dos han influido en su expresión.

medio cuerpo de chica con la cabeza llena de mariposas
Somos parte aprendida y parte innata.

Los 5 rasgos de personalidad son:

 

  1. Apertura al cambio.

    Es una persona original e imaginativa, curiosa e interesada por ideas nuevas y valores no convencionales. Los que tienen poca puntuación en apertura al cambio tienen intereses más convencionales, prefieren lo sencillo antes que lo complejo.

 

 

2. Conciencia

Se basa en el auto-control o voluntad de éxito. Es una persona que planifica, organiza y ejecuta tareas. Es persistente, cuidadoso, puntual, determinado y confiable. Personas que puntúan alto en conciencia buscan el éxito, huyen de los problemas y son vistos como inteligentes por otros aunque también se les ve como obsesionados y perfeccionistas.

 

  1. Extraversión

    Se caracteriza por la sociabilidad, busca la compañía de otros, centrado en actuar en el mundo externo, evita la soledad. Expresa emociones positivas (alegría, excitación…). Son asertivos, habladores, les gusta llamar la atención.

Los que puntúan bajo en extraversión son reservados, tranquilos, independientes de otros, piensan antes de actuar, buscan la soledad y disfrutan de grupos sociales reducidos.

 

  1. Amabilidad

    Los que puntúan alto en amabilidad son altruistas, confiados y complacientes. Se inclinan por colaborar antes que competir y busca relaciones interpersonales amistosas. Son personas sensibles a los demás y conciliadoras.

 

  1. Inestabilidad emocional

    La persona con puntuaciones altas es inestable, ansioso, preocupado, suele interpretar de forma negativa, con baja tolerancia a la frustración. Se les ve vulnerables e impulsivos si puntúan alto en inestabilidad emocional.

Estos 5 grandes factores se ha comprobado que son suficientes para explicar muchos tipos de personalidad. A mayor puntuación en un rasgo mayor adaptación al entorno.

No debemos olvidar que la personalidad es algo más aparatoso y extenso. Requiere adaptarse a múltiples situaciones cambiantes de la vida y que lo ideal es tener flexibilidad en la expresión de ciertos rasgos según lo que el ambiente requiera en cada situación específica.

dibujo de chica sentada con una maraña mental

Cómo dejar la preocupación.

Existen ciertos pasos sencillos para dejar la preocupación, o rumiación. Es una forma de conocerme más profundamente. Fruto de una exploración a lo que realmente me importa. Ocupándome de los aspectos que sí dependen de mí.  Abriéndome a experimentar aquellos otros que no están bajo mi control.

medio cuerpo de chica con la cabeza llena de mariposas
Ocuparme o preocuparme, yo elijo.

Los pasos a dar para dejar la preocupación son:

La preocupación es inútil, como dijo un maestro zen: si puedes ocuparte de ello no es necesario que te preocupes y si no puedes hacer nada, no servirá que te preocupes. Solo hazlo, lo que dependa de ti y acepta lo que no está en tu mano.

 

  • Aceptación: No identificarme con mis pensamientos me permite abrirme a tenerlos. Son un producto de mi mente. Igual que los latidos de mi corazón o cualquier proceso biológico que está sucediendo en mi cuerpo en este momento. La respiración, el intercambio de información celular, procesos digestivos o mentales. Reconozco que tengo otro órgano que lo que hace es darme pensamientos, como propuestas a las que puedo prestar atención o no.

 

  • Centrarme en el presenteLas preocupaciones suelen hablarnos de un pasado o futuro negativo. Pero no saben muy bien qué hacer si yo me centro en este momento presente. Es algo genuino, nuevo, con todas las opciones posibles a mi disposición. Puedo elegir no creerme ese pensamiento y cortar el flujo de “porqués”, intentos de entender o de explicar. Algunas situaciones o aspectos emocionales no se pueden solucionar.

 

  • Compasión: Necesitamos practicar la autocompasión ya que al decidir no preocuparnos se producen sensaciones de falta de control y miedo. Esta es tu responsabilidad, quedarte muy cerca de ti, no abandonarte cuando sufres.  Es útil aceptar la preocupación como un reto a quererme como soy ahora mismo. Sin intervenir, sin cambiar lo que ya está sucediendo de forma natural. Cuando dejo de controlar y preocuparme surgirán otros aspectos de mi mente. Aspectos más profundos a los que puedo atender desde el amor.

 

dibujo de niña con corazón de sombra.

La preocupación no quiere que te ocupes.

Propongo cambiar la preocupación por la ocupación. Hacer en cada momento lo que corresponde para prevenir y cuidarnos lo máximo, desde todos los niveles personal, familiar, social, comunitario. Una vez realizado el gesto conmigo mismo o con los demás, olvidarme del resultado,. No lo hice para conseguir cierta cosa ya que eso no está bajo mi control.

 

El resultado se consuma en el momento de mi acción. Sin adelantarme a ningún otro momento que no sea este, el presente. Se perdería el contacto con este momento y con poder ocuparme de los asuntos que ahora están aconteciendo, emociones, pensamientos, situaciones.

 

Cuando no tengas dónde acudir en plena desesperanza, recuerda que siempre te queda la fe. Tu aliado es la confianza en ti mismo, en la vida, en el mundo. Eso no hay nadie que te lo pueda arrebatar excepto tú, si dejas de mirar esa parte de ti que te recuerda que todo lo que necesitas ahora lo tienes a tu alcance, en este momento. La fe en ti mismo es la llave que te lleva al corazón.

corazon-con-las-manos

Empiezo por mi!

manos de chica y chico cogidas a modo de paseo sobre fondo de río de ciudad

4 pasos para tratarte mejor

Tratarte mejor, poquito a poco, es cuestión de ir dando pasos en la conquista personal de tu autoestima. Todos, y digo todos tenemos ese crítico interno que nos sabotea cuando lo que necesitamos es una mano amiga ¡justo ahí! Espera pacientemente para que nos vaya mal en la vida, para recordarnos lo mal que lo hicimos y lo estúpidos que nos mostramos en aquella ocasión.
Utilizar la autocrítica en lugar de diálogos positivos es como elegir el castigo en lugar de una recompensa. ¡Es como un lobo con piel de cordero! Incluso cuando las críticas “tengan la razón”, ya que siempre hay una mejor forma de tratarse uno mismo. Siempre. En este artículo comentamos lo importante que es tratarse mejor uno mismo y así ganar en autoestima.

mano de frente con puño cerrado e índice apuntando hacia ti sobre fondo blanco.
Es tu responsabilidad tratarte mejor

Tratarte mejor requiere integrar al crítico interno:

Está dentro de la condición humana escuchar mensajes y comentarios internos incesantemente, sin embargo es nuestra responsabilidad conocer esta parte interna e integrarla para lo cual se requiere dar algunos pasos, a saber:

Identifícalo:

Date cuenta de cómo te manda mensajes de desvalorización, etiquetación y minusvalía que minan la autoestima. La mayoría de los pensamientos son automáticos y pasamos de uno a otro sin ser conscientes de ello de forma que cuando se activa el crítico interno en muchas ocasiones ni siquiera somos conscientes de él. El primer paso es ejercitar el conocimiento de quién está llevando el pensamiento ahora mismo.

Sepáralo de ti:

A tu crítico interno le interesa que le confundas con ser tú mismo, pasar desapercibido. Sólo así podrá inocularte la dosis de confusión que te impida ser quién eres. Tratarte mejor es un proceso que requiere pequeños pasos. Un truco es llamarle por un nombre concreto, como “la jueza” o “la bruja” o cualquier otro nombre que te produzca distanciamiento entre tú y tu parte crítica. Recuerda que tenga cierto “tinte” cariñoso.

Busca amigos internos:

Si no los tienes es mejor todavía porque los puedes crear. Recuerda que tienes tus capacidades y talentos y desde allí podrás entender que tu crítico interno sólo está buscando protegerte de las amenazas externas, que son ahora internas ya que no hay osos que te ataquen en la actualidad. Tu amigo interno es tu adulto que te da buenos consejos, así como el crítico interno es el niño que busca protección. Pregunta a tu memoria, para tratarte mejor, que te dé ejemplos de ti siendo competente (aunque sólo fue en tu pensamiento). Busca experiencias de competencia y repite una y otra vez hasta notar ese amigo interno.

“Trátate como quieres que te traten, háblate como quieres que te hablen”.

cara de chica tumbada sonriendo con flor en la boca
Sé tu mayor aliado
Chica saltando en un atardecer con pájaros detrás, todo haciendo sombra sobre ocre.

Claves para quererme.

Tener autoestima es una elección, quererme es una decisión consciente en circunstancias en las que se incluye el YO. Se refiere a un verbo, una acción deliberada de hacer (por acción u omisión) un gesto o conducta que se refiera al respeto, a amarse uno mismo o procurarte los cuidados necesarios según lo que requiera la situación. Significa no dejar en manos de otros lo que te corresponde a ti, hacerte cargo, responsable de sujetarte, cuidarte, mimarte cuando la situación lo requiera.

Este artículo se dirige a aquellas personas que tienden a criticarse, a mirar a fuera de ellos para comprobar si sus opiniones son válidas, por lo que tienen tendencia a buscar la aprobación de los demás.

La percepción que tenemos de nosotros mismos determina la forma de quererme y la precepción que tenemos del mundo, ¡más te vale mirarte bien! Soy capaz de hacer lo necesario para que me pase lo que quiero que me pase. Es un verbo, se requiere acción. Empezar a andar el camino de tu verdad, a pesar de todas las dudas o miedos. Es vital probar, se requieren muchos intentos para conocerse uno en según qué valores estén en juego y la cantidad de práctica que tengas en su ejercicio. Nada, nunca sale bien a la primera, se requieren varios intentos, prueba, vuelve a probar y refuérzate siempre por mantenerte activo en el proceso de elegir quererte, ponerte el primero y el segundo en la ecuación, elige también opciones en las que se incluye el éxito del otro. Si a mí me va bien el otro también tendrá oportunidad de crecer.

Las preguntas que miran directamente hacia mi autoestima son:

No me refiero a hablarte positivo constantemente, no reconocer los errores, justificar los comportamientos egoístas, los reforzamientos a corto plazo o la falta de dedicación en los proyectos importantes. Al contrario se trata de mirar hacia adentro, sólo en tu interior tienes la respuesta. Algunas preguntas te ayudan a mirar dentro:

ojo de chica joven mirando de frente
Pon la atención en tu interior

¿Qué quiero que me pase?

Enfoca cada paso en esa dirección, cada paso que soy cada día se enfocará en esa dirección. Pequeños gestos que me acercan a ese objetivo. A tu pasión, aquello que te acerca a Quien Eres Realmente. Busca algo que te guste, que te apasione y dedícale un rato cada día. Pero empieza y ponte a hacerlo sólo si te gusta de verdad. Si no lo tienes claro vuelve a buscar qué te apasiona. Busca en tus recuerdos de pequeño, lo que te gustaba hacer, ¿con qué soñabas de niño?

¿Para qué lo quiero?

Agárrate a tus pasiones, tus valores serán la guía para no perderte. Si te ves mirando fuera, lo que hacen otros que sea exclusivamente para copiar aquellas rutinas de éxito en las mismas áreas en las que tú estás decidido a adentrarte. Nadie externo a ti puede saber más sobre tus gustos o tus pasiones (aunque quieran convencerte de lo contrario).

¿Cómo conseguirlo?

Empieza por hacerte las preguntas importantes que te lleven a mantener la atención en ti mismo, siempre puedes volver al punto de inicio y volver a contestar. Cuida el auto juicio, las críticas, las creencias limitantes. Hay que distinguir entre un pensamiento crítico (totalmente incontrolable) y la acción de criticarme (totalmente controlable por ti). Eres responsable de cómo te hablas y las preguntas que te haces.

¿Dónde estoy, qué soy? ¿Dónde quiero estar quién quiero ser? Y en función de estas preguntas debes ir limpiando actividades que dedicas cada día a cosa que no te enriquecen e introducir tus pasiones poco a poco. Quererme es un proceso. Recuerda rodearte de personas que ya han tenido éxito para formarte con los mejores y asegurar así que la inspiración te pille conectado contigo mismo y preparado para el cambio.

Recuerda ¿Qué es lo peor que me puede pasar si inicio un camino diferente? Los miedos serán tus aliados si al lado de ellos te contestas ¿Y qué sería lo mejor que me puede pasar? El camino suele verse más claro a la hora de quererme.

Cuida mucho tu dialogo interno, según cómo te hablas así estarás creando las circunstancias internas para conseguir lo que deseas.

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Quererme es hablarme amablemente
Terapia individual

Entrenar el amor propio.

¿Y si resulta que todas las respuestas que estás buscando están en tu interior, solo que buscas de la forma equivocada? Tener amor propio es algo que se puede entrenar, como todo es algo a practicar para integrarlo en una forma de ser acorde y coherente con lo que somos. Máxime si tenemos relaciones conflictivas, no te sientes comprendido o no funcionan como te gustaría.

Los pasos para entrenar a quererse uno mismo son:

Respetarse uno mismo. Comienza en tu interior, lleva la energía para adentro, tus necesidades, inquietudes, sueños. El criterio que seguir es el tuyo, si preguntas a otros, externos a ti te darán su versión, pero esa no es la tuya, solo te servirá para liarte más y más en las posibles opciones a tomar, antes de tomar una decisión. Sólo en tu interior encontrarás la respuesta, tu criterio. Evita poner la responsabilidad en el exterior, en otras personas, acontecimientos o circunstancias. Cuando te veas mirando fuera debes reconectar con tu interior y volver a recordar, lo importante para ti. Por muy buenas intenciones que tengan otros recuerda no darles el poder de decidir sobre tu vida o decisiones. Cuidado con el autodesprecio, auto boicoteo, negatividad, autoexigencia… desde allí no hay respuestas.

• Conoce tus límites infranqueables: Para cada uno es importante lo que le importa, Nadie te podrá ayudar en este sentido, lo que le va bien a uno para otro no es relevante. Lo que te importa a ti otra persona lo juzgará. Si no conoces tus límites no estarás preparado para cuando la vida te dé la oportunidad de decirle al otro que por ahí el camino está cortado. Si te notas rabioso al pensar en tus límites es que lo haces desde tus miedos y necesidades, te estás identificando con tu ego y no con quien eres realmente. Si te importa sentirte libre e independiente, seguro, amado, valorado, poderoso, tranquilo…. Intenta no juzgarte a ti mismo y simplemente acepta que lo que te importa te importa. Una vez que conoces lo que te importa te resultará muy fácil parar a otros si percibes que están traspasando la línea roja. No uses las defensas o la agresión. Los límites simplemente deben ser respetado por ti, con el mayor amor que te seas capaz de dar. Recuerda que es mucho más cómodo mirar para otro lado y faltarte el respeto, cuando comes mal, no mantienes los hábitos de sueño, consumes cualquier droga, medicamentos, alcohol… otra forma de desprecio es hablarte en negativo, contarte historias de ti mismo que te duelen, buscar el control, de sentimientos, relaciones o personas. Hay muchas formas de faltarte el respeto más o menos sutiles.

Practica el amor propio: desde la triada de la comunicación no verbal, la verbal y la forma en que te hablas a ti mismo. Con el exterior será más fácil ya que solo requiere compromiso contigo mismo. Pero parar los mensajes negativos que nos lanzamos y crear otras creencias más acordes con nuestra realidad es un proceso de autoconocimiento. Darnos permiso para avanzar desde la autenticidad, la verdad y el amor es una tarea que debe ejecutarse, comprobarse en el mundo real. Que el exterior sea acorde con el interior. Y repite y entrena e interioriza tu verdadera esencia con humildad y honestidad, desde tu verdad y el amor que te mereces recibir de ti mismo. Sin exigencias ya que todo forma parte de un proceso, tal vez sea más relevante soltar y dejar ir que intentar que las cosas salgan a nuestra forma.

La guía más efectiva para saber si estamos queriéndonos en positivo es mirar a otros, cuando les ponemos límites, hacerlo con auténtico amor y cuidado de no dañarles a la vez que somo enérgicos con nuestra verdad, claros y concisos. Darnos a conocer sin buscar la aprobación exterior, es más, a pesar de los miedos a que el otro nos rechace o no nos entienda.

cabeza de león con mirada felina sobre fondo negro

El poder está en el interior.

Te propongo hacer un viaje hacia el interior y encontrar allí todo tu poder, que está al alcance de la mano. Máxime en estos tiempos convulsos en los que se tambalean todos los cimientos de control y falsa estabilidad. Pregúntate si lo que pasa es que no estás dejando que lo que es “sea” te agarras a una idea de cómo deben funcionar las cosas y eso es lo que te mantiene en sufrimiento.

Es fácil decirlo, pero no tanto ponerlo en práctica. Eso de soltar, de fluir con lo que es, aceptar las cosas como son y no resistirnos cuando no suceden como nos gustaría. Os propongo seguir un camino en varios pasos para llevar la teoría a la práctica y comprobar cómo puede formar parte de mi experiencia de vida. Hacerme cargo de que mi vida es sólo y únicamente responsabilidad mía.

Atención: ¿Estoy llevando el foco de atención a lo externo?, la aprobación de los demás, objetivos externos de dinero, conseguir cosas materiales, relaciones con otros… Allí solo encontraré ausencia, de lo que no hay, lo que falta por traer o conseguir, una larga lista de tareas, esfuerzo, los “tengo que…” activados que suelen paralizarnos el día que no encontramos creativos. En lugar de ello llevamos la atención al interior, en soledad, en silencio. Desde el agradecimiento de lo que ya hay en mi interior, todos los recursos que me permiten estar donde estoy y llevar a cabo mis objetivos. En cuanto miro adentro escucharé mi discurso interno de cómo me gustaría que fueran las cosas y toda la disonancia que hay con respecto a la realidad. Para parar ese discurso victimista te propongo que te centres en el momento presente. Qué siento en mi cuerpo ahora, notar los pensamientos desde un lugar de observación en el cual no hay juicios, sensaciones, sonidos, propiocepción, tacto, temperatura… El único momento de poder es el presente.

Aceptación: Es lo contrario de resistencia. Pregúntate si lo que te duele es que la realidad exterior no encaja con la idea que tú tienes sobre cómo deberían pasar las cosas. Te resistes al egoísmo, la injusticia, dañar al prójimo, infravaloración … Solo sufrimos en aquello que nos resistimos. La resistencia al cambio es tener miedo a vivir una realidad en toda su plenitud siendo responsables de nuestra parte al 100%. Nos da más miedo vivir en la plenitud que en la carencia, por comodidad, por conocido o por cercano. La experiencia sólo es mi interpretación de cómo son las cosas que me afectan. No puedo ver la realidad ya que sólo vivo desde mi perspectiva, mi prisma, mi visión de cómo funciona el mundo. Por eso la empatía, la compasión ayudan a la aceptación al abrir el campo de visión.

Creencias: En este punto es importante no limitar los valores, al contrario, se trata de poner en tela de juicio ideas arraigadas que te impiden expresar tus valores, lo que realmente te importa, por el hecho de seguir ciertas ideas irracionales como que todo el mundo es bueno, o que si me porto bien al final los demás me querrán. Cuida mucho de seguir premisas en positivo, desde la abundancia ya que muchas de estas creencias están basadas en los miedos, a la soledad, a que no me quieran, al rechazo… Reconocer esas creencias limitantes es el primer paso para luego practicar el desapego, el soltar, dejar ir. Dejar de vivir en lo ilusorio para entrar en una vida intensa y real, comprometida con quién eres y cuál es el siguiente paso por dar. Lo que no es, no es; por mucho que te agarres por que suceda. Sólo está en tu mente, tu ego. Esa no es la realidad.

En resumen, sólo tu percepción de las cosas, la vida, el mundo es lo que te hace experimentar la vida como la experimentas. Si algo no te alcanza para ser feliz está en tu mano cambiarlo. Si notas que tus miedos se están adueñando de la situación es momento de callar la mente y practicar una y otra vez. Volver al cuerpo, al presente, a lo importante. Reconectar con lo que eres, recordar que todo lo que necesitas ya está en tu interior y que depende de ti hacerlo visible primero por y para ti y posteriormente para compartir tu dicha con el resto.

Terapia Individual Adicciones

Claves anti-manipulación.

A todos nos interesa tener la vacuna que nos inmunice ante la manipulación. Las claves para detectarla están en nuestras manos, sólo hay que estar sensibles a ciertos datos que, suelen pasar desapercibidos si no te enfocas en sacar a la luz la verdad, por muy dura que sea.

Ya es sabido que el sentirnos víctimas sólo sirve para desconectarnos de la realidad o, peor aún, de nosotros mismos. De forma que nos interesa si o si conocer los detalles de las conductas que hace la otra persona que revelan su intento de manipulación. Por otra parte, este mensaje es para relaciones que están empezando, para que se sepa detectar a quien no nos va a aportar en la vida (en caso de que seas alguien amoroso, sensible y empático).

Vamos con las claves para detectarlos:

Acercamiento: en todas, lee bien, en todas las ocasiones que una persona manipuladora contacta con su “víctima” es ella quien la elige. Quien se acerca, habla y elige a alguien confiado, no problemático, aunque sí tiene problemas que resolver en este momento vital (fallecimiento, ruptura sentimental, problemas económicos, emocionales…) es la persona que quiere manipular a otro. Hay un plan en marcha, orquestado por quien manipula para detectar a alguien sensible, que quiere ayudar a otros, es más… que mira a otros más que a sí mismo, como objetivo final. Es crucial conocer este punto cuando empiezas a conocer a alguien.

Whatsapp: En el comienzo de las aplicaciones de redes sociales, se comporta como si fueras su mundo. No para de mandar mensajes, de estimularte, de mantener tu atención… pero, cuando tú le respondas a estas ofertas no dudarán en dejarte en visto. Lo normal es que te acostumbres a esperar una respuesta por su parte. Necesitan personas que se acostumbren a soportar su caos y la mejor forma es empezar por lo pequeño para llegar a lo grande ( que te subestime, te deje de lado, desvalore, se moleste cuando te vaya bien ). Ya sabes, es un poco a poco…

• Las citas: Lo normal es que sólo se den citas que haya construido el/la manipulador/a. Es decir, sólo son fantásticas si es él/ ella quien las propone, en caso contrario, no van de buen agrado o simplemente desisten de ir. Es más, si le propones otro plan super fantástico lo desecharán disimuladamente (¡¡hhmm si se les hubiera ocurrido a ellos!!)

• Es urgente: Sus planes son urgentes, es decir, para ya. Es capaz de recorrer el mapa de España si con eso te sorprende. Se planta donde estés porque en ese momento le apetece verte, aunque sea lejos o tarde. O te sorprende (se sorprende) con un plan irrealista que no entiende nadie más que vosotros. Pero pon el foco, es la otra persona quien lo propone y despropone a su placer.

En definitiva, son situaciones en las que sientes que no tienes el control. Pero es peor, sientes que la otra persona tiene necesidad de tener el control y tú sabes que cedes se lo das (por comodidad, miedo, costumbre…) Otra cosa es mantener tu equilibrio y no dejarte influenciar por lo externo, confiar en tus apreciaciones, intuiciones… siempre, siempre tu intuición gana.

Hábitos para el éxito.

Atrevernos al éxito significa dejar atrás todo y comenzar de nuevo, otra vez. Cada minuto es una oportunidad para avanzar y crecer. Aunque no será posible sin no lo convertimos en hábito. ¿Y si se tratara de tomar una decisión en cada momento vital? dar la mejor versión de mí mismo, regalarme esa visión de mí mismo del futuro cercano en este momento, con los recursos con los que cuento, las personas que tengo hoy a mi alrededor, no es un tema mental sino un regalo que yo me hago al permitirme reconocer lo que realmente soy, que nunca me faltó nada ni eso es posible si reconozco la verdadera esencia de lo que realmente soy. El YO, que me sujeta este cuerpo es mucho más grande que las pequeñas circunstancias que tengo alrededor que algunas ni siquiera dependen de mí, en este momento presente.
Algunas claves que siguen las personas con éxito, que están al alcance de todos son las siguientes:
1. Sueña en grande, actúa en pequeño. ¿Pregúntate cómo te gustaría ser recordado cuando ya no estés en este mundo?, deja fuera de la ecuación si es o no posible…. Date tiempo, las prisas en la respuesta no son buenas consejeras. Visualiza a tus seres queridos recordándote por…. ¿Qué cualidades quieres que recuerden de ti? eres persuasivo, tenaz, comunicador, ayudas a otros, construyes con tus propias manos, … sea lo que sea visualiza actos con los demás que ejemplifiquen esas habilidades. Después mira cuál sería el primer paso para dar desde el lugar en el que estás, fecha, personas, planes…. algo que puedas hacer hoy mismo. Llamar al alguien, buscar subvenciones, estudiar, entrenarte…seguramente están apareciendo tus miedos, carencias o creencias limitantes, eso significa que vas por buen camino.
2. Hazlo sólo por ti, no intentes complacer a otros. Familia, pareja, mentores… solo te limitará y te apartará del camino del éxito al que llegarás sólo si miras para dentro. Pregúntate, ¿esto que hago ahora es mi mejor versión de mí mismo o me estoy guiando por mis carencias o necesidades? Asegúrate de que cada momento del día lo dedicas a serte fiel, a conectar con lo que realmente tienes dentro a pesar de que tengas que abandonar viejos hábitos, creencias, personas. Ejecuta tu plan de acción.
3. Enfócate en las soluciones, fórmate, aprende de lo tuyo, actualiza con otros que te hagan avanzar. Sé humilde en el aprendizaje, reconoce que puedes aprender más. Sólo los que ignoran su incompetencia son arrogantes. Recuerda abandonar la queja, juicios, culpar a otros, al sistema o a uno mismo. Sólo forma parte de viejas creencias que te impiden crear nuevas conexiones, nuevas oportunidades de crecimiento.
4. Se perseverante. Sigue moviéndote, no permitas que los miedos te paralicen. Un éxito oculta todos los fracasos en los que continuaste tu plan. Sólo se fiel a ti mismo. Independientemente de los atrasos, desilusiones o atascos, continúa. Trabaja tu nivel de autoexigencia, es clave no ser duro con uno mismo. Hay muchas circunstancias que no dependen de ti, tenlo claro, el ritmo no lo puedes marcar tú. Ahora bien, dentro de las circunstancias y con los recursos con los que cuento, puedo ser disciplinado y seguir un plan trazado con anterioridad, independientemente de cómo me siento o qué pensamientos me rondan hoy. Continúa.

Cada minuto es una oportunidad para avanzar y crecer. No propongo un bajar los brazos ante las injusticias que se viven en momentos de crisis. Al contrario, enfócate en lo que sí depende de ti, suelta lo que no te corresponde y agarra con fuerza lo que sí depende de ti. Las mayores batallas le libran con uno mismo, conquista el poder, reconoce quién eres y pon a tu mente a ayudar en cada momento del proceso.

no alimentar tu ansiedad

Juegan con mis sentimientos

Qué hacer cuando siento que hieren mis sentimientos, cuando percibo que otra persona juega conmigo. El primer punto es aceptar que el otro no es el que me manipula, esa sería una actitud victimista de la situación que te coloca en indefensión, solo puedes sufrir ya que estás en manos del otro, acabas de venderte al otro, externo a ti que podrá hacer o no con tus emociones sin que tú puedas controlar la situación.
La única pregunta que debes hacerte es ¿Cuáles son mis necesidades reales? Al responder a esta pregunta lo primero que nos viene a la mente son respuestas que tienen que ver con mis miedos y carencias del pasado, desde mi infancia.
La única forma en que otro juega contigo es porque tú no tienes control sobre tus prioridades reales. Solo hay que mirar hacia adentro, conocerte y hacerte responsable de lo que necesitas, darte ese amor, valentía, confianza que estás necesitando desde dentro, nadie va a venir desde fuera a llenar tus vacíos, los que solo tú conoces y debes, con amor propio, no tanto llenar ese vacío sino aprender a quererte a pesar de que esas carencias siguen ahí.
Hay que estar dispuesto a hacerse uno responsable de las decisiones que estás tomando en cada momento de tu vida, sobre todo cuando entras en modo víctima y echamos la culpa de nuestras emociones a otros, el mundo, el manipulador, el que me maltrata, el que juega con mis sentimientos…. Es momento de tomar el control y reconocer la evidencia, sólo yo tengo el poder para vivir mi vida, cada decisión es mi responsabilidad.
Habrá circunstancias que no dependen de ti y que marcan tu perspectiva del mundo, de la vida, de las personas y de ti mismo. Pero la mayoría del tiempo tienes la opción de empoderarte o de victimizarte. Esa es la diferencia, conocer nuestros miedos, así como a nosotros mismos, nuestras necesidades y tomar decisiones conscientes que nos lleven a vivir la vida como queremos.