Terapia individual Fobias

Tratamiento fobias

Cuando hablamos de fobias hablamos de miedos irracionales desde un punto de vista psicológico, y como tales son intensos e incontrolables. Algunas personas las manifiestan en situaciones determinadas a pesar de que sepan que no representa una amenaza real.

Las fobias se dividen en tres categorías principales:

  • Fobias específicas. Incluyen el miedo a los espacios cerrados (claustrofobia), animales (zoofobia), en particular las arañas, las serpientes o ratones, las alturas (acrofobia), a volar (aviofobia), agua (hidrofobia), las tormentas, los dentistas, inyecciones, túneles y puentes , y a no ser capaz de bajarse del transporte público con la suficiente rapidez. Hay muchas otras fobias específicas.
  • Fobia social. Más que una simple timidez, la fobia social involucra una combinación de timidez excesiva, miedo al escrutinio público o humillación en situaciones sociales comunes, y el temor a la evaluación negativa por otros.
  • Miedo a los espacios abiertos (agorafobia). La mayoría de la gente con problemas de agorafobia, éstos se desarrollan después de haber tenido uno o más ataques de pánico. La agorafobia es un temor a un lugar - como un centro comercial, un ascensor o en una habitación llena de gente - sin medios fáciles de escape si sobreviene un ataque de pánico.

Independientemente del tipo de fobia que aparezca, es probable que se produzcan las siguientes reacciones, todas con un origen psicológico:

  • Una sensación de angustia incontrolable cuando se está expuesto a la fuente de su miedo - sentado en un avión, por ejemplo, o entrar en una gran fiesta.
  • La sensación de que hay que hacer todo lo posible para evitar lo que teme.
  • La incapacidad para funcionar con normalidad a causa de su ansiedad.
  • A menudo, el conocimiento de que sus miedos son irracionales o exagerados, pero tienen la sensación de pérdida de control.
  • A nivel motor se dan reacciones como sudoración, palpitaciones, dificultad para respirar, una sensación de pánico y ansiedad intensa. En algunos casos la ansiedad aparece con el pensamiento de enfrentarse a la situación temida.

Un miedo irracional puede ser una molestia - tener que tomar las escaleras en vez del ascensor, por ejemplo -, pero no se considera una fobia a no ser que perturbe seriamente su vida. La fobia debe afectar a la capacidad para desempeñarse en el trabajo o socialmente. En estos casos es cuando se debe solicitar tratamiento y recibir ayuda profesionalizada, como la que encontrará en nuestro Gabinete de Psicología.