Tratamiento depresión

La depresión es uno de los problemas psicológicos más graves y comunes en nuestra sociedad. Pero a pesar de ello no resulta tan fácil su detección. La depresión es un problema emocional que se manifiesta con una tristeza intensa, dolor, derrota, decaimiento e infelicidad, llegando a afectar a todos los aspectos de nuestra vida.

Desde un punto de vista meramente médico se trata de un conjunto de  síntomas que afectan, de manera especial, a la capacidad afectiva. Debes saber que existen diferentes grados e intensidades de depresión. Y también debes saber que aquí, en nuestro Gabinete Psicológico podemos ayudarte.

¿Qué origina la depresión?

Psicológicamente no hay un único origen para la depresión, sino que se trata de uno de los problemas más complejos que afectan a la naturaleza humana. Puede tener su origen por una o varias razones de tipo emocional, biológico, y hasta genético. Lo que sí está comprobado es que en un cuadro depresivo, el cerebro presenta un desequilibrio químico en los neurotransmisores dopamina y serotonina, así como daños orgánicos. Tampoco hay que olvidar el factor hereditario. Además hay enfermedades, como el cáncer, el párkinson o los problemas cardiovasculares, que también pueden conducirnos a un estado depresivo.

¿Cuándo acudir a Terapia?

Algunos síntomas de la depresión pueden ser:

  • Estado de ánimo triste, ansioso o de vacío en forma persistente.
  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
  • Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar en cámara lenta.
  • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Pérdida o aumento de peso, apetito o ambos.
  • Baja autoestima, de autoconfianza o sensación de inadecuación.
  • Sentimientos de desesperanza, pesimismo, desesperación.
  • Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
  • Aislamiento social.
  • Sentimientos de culpa.
  • Inquietud, irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

La depresión puede cursar con inestabilidad (labilidad) afectiva y con síntomas maníacos (euforia excesiva, irritabilidad, ideas de grandeza, pensamientos acelerados, falta de juicio, energía excesiva) y tiene una duración variable de varios meses o años.

Por el contrario no se considera depresión un estado de ánimo depresivo temporal o estacional. Así mismo, los síntomas deben tener la suficiente gravedad como para interferir notablemente en el trabajo, estudios o actividades habituales.