Videojuegos

Móvil, Internet y Videojuegos

Escribir mensajes con el móvil y correos electrónicos de manera obsesiva puede reducir el coeficiente intelectual hasta dos veces más que fumar marihuana, según un estudio realizado por un equipo de psicólogos de la compañía informática Hewlett Packard, señala que la “infomanía” (así es como se llama esta forma de comunicarse), puede reducir hasta diez puntos el Coeficiente Intelectual de quien la practica de manera obsesiva.

La “infomanía” afecta especialmente a los hombres adultos y puede producir pérdida de concentración de los empleados en horas de trabajo, pues el constante contacto con las tecnologías los distrae de sus obligaciones y hace que el individuo esté siempre pendiente del móvil o del correo en Internet.

Además de reducir la productividad de los empleados, crean estrés y mal ambiente de trabajo, se reduce su agudeza mental y creatividad en el trabajo por lo que las empresas deberían tener muy en cuenta este fenómeno.

Si se realizara una encuesta a los usuarios de móvil o de Internet, la mitad diría que siempre intenta contestar de forma inmediata a los mensajes de texto y a los correos, aunque para ello tenga que interrumpir cualquier tipo de conversación o tarea del trabajo.

Ni qué decir tiene que no porque uses Internet en el trabajo vas a bajar el rendimiento, en caso de que lo hagas con fines profesionales, hay personas “obligadas” a estar enganchadas en el trabajo a Internet, o a contestar a correos durante toda su jornada laboral y no por ello van a desarrollar dependencia o patología.

Otros estudios relacionan el abuso de Internet y los videojuegos con mayor probabilidad de padecer depresión en un corto- medio espacio de tiempo, probabilidad que puede llegar a ser el doble que otras personas que utilian estas herramientas con moderación.

Las personas acostumbradas a pasar más de 5 horas diarias en Internet o juegos de competición on-line pierden horas de sueño y acusan síntomas como que no pueden alejar sus mentes de Internet, se sienten agitados si no vuelven a conectarse tras un corto período de tiempo y no paran de revisar y revisar páginas o jugar on-line.

Tampoco quiere decir eso que por estar muchas horas en Internet te vayas a convertir en un depresivo, ojo. Sólo se apunta que tienes más probabilidades de caer en depresión que los que hacen uso moderado de la Red,

Cuatro de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años son adictos al teléfono móvil, esta patología es tan grave como el alcoholismo o la drogadicción. La patología consiste en utilizar el móvil más de cuatro horas al día, ya sea hablando, a través de los mensajes o de las denominadas «llamadas perdidas» o «toques».

Algunos de los síntomas de la adicción a móviles son el descuido de obligaciones o actividades importantes, ya sean laborales o académicas, la interrupción de relaciones con el círculo familiar y de amigos más próximo, el no reconocimiento de esta patología y el pensar continuamente en el móvil cuando no se dispone de él.
La mayoría de los adictos al móvil son personas con baja autoestima y problemas para relacionarse, que sienten una necesidad continua de estar conectados y en contacto con los demás.

A estas personas, que pueden llegar a deprimirse cuando se ven privadas del uso de lsdurante algún tiempo, apagar el móvil les provoca ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño o insomnio e incluso temblores y problemas digestivos.

No obstante, hay quien puede estar ocho horas al día frente a un ordenador o enganchado al teléfono y no ser adicto, según esta experta en adicciones, para quien los padres deberían restringir en la medida de lo posible un uso exagerado del móvil.
El uso del móvil «de forma razonable» puede ser incluso beneficioso para los adolescentes, porque les permite mantener su red de amistades.

Con respecto a los niños y el uso del móvil, hay que tener precaución cuando los utilizan en la calle, ya que pierden la atención en el tránsito y pueden ser víctimas de accidentes, ya que no tienen un desarrollo suficiente en las “multitareas” y la concentración.

Los padres deben ser conscientes del peligro potencial que significa para sus hijos hablar con un teléfono mientras cruzan una calle, o caminan por una zona de tráfico por lo que se deben supervisar al menor si le pasamos el teléfono para que salude a la “abuela” o a su “tía preferida”. Sin eludir aquí, en este escrito la importancia que tiene esta forma de comunicarse rápida y fácil, en todas partes y con total comodidad. No se trata de limitar el uso del móvil sino de conocer todas las posibilidades que nos ofrecen beneficios y perjuicios.

No quiero terminar sin comentaros los grandes beneficios que se pueden obtener del uso de las últimas tecnologías, por ser breve, las expondré como una clasificación fácil de reconocer visualmente, allá va:

Beneficios del uso de Internet:
1. Ponen al alcance, como nunca antes, el conocimiento científico.
2. Permiten manejar y disponer todo tipo de información.
3. Facilitan nuevos cauces de relación y comunicación.
4. Ofrecen una gran cantidad de material para la diversión y el entretenimiento.

Beneficios del uso de móvil:
1. Facilita la comunicación entre personas que están separadas físicamente.
2. Permite comunicarnos con otras personas desde cualquier lugar.
3. A través del teléfono móvil podemos actuar con rapidez en caso de emergencia.
4. Algunas compañías permiten instalar un chip en el terminal para poder saber su ubicación en cualquier momento.
5. Permite mayor independencia y autonomía a las personas discapacitadas, ancianos.
6. El acceso a Internet de la mayor parte de los teléfonos actuales nos permite obtener una gran cantidad de información en cualquier momento y lugar.
7. Instrumentalizad: se puede utilizar como agenda, alarma, calculadora…
8. Permite el acceso a multitud de servicios de entretenimiento: juegos, música…

Beneficios del uso de los videojuegos:
1. Entretienen y divierten
2. Estimulan la coordinación óculo-manual
3. Promueven procesos cognitivos complejos como la atención, percepción visual, memoria y secuenciación de la información.
4. Se adquieren estrategias para “aprender a aprender” en entornos nuevos.
5. Refuerzan el sentido del dominio y control personal.
6. Potencian la autoestima
7. Facilitan las relaciones sociales entre jugadores.

Hemos nacido en la Era de la Información y ahora nos debemos plantear si nos interesa entrar en la Era del Conocimiento donde poder filtrar toda la información de la que disponemos para usarla según nuestros intereses y necesidades. De cada uno depende la elección de quedarse atrapados en el mundo “cibernético” o de usar éste como una medio para relacionarnos de forma más fácil y rápida con los que nos rodean y así poder mejorar nuestras relaciones sociales, más que las virtuales.