dibujo de chica sentada con una maraña mental

Cómo dejar la preocupación.

Existen ciertos pasos sencillos para dejar la preocupación, o rumiación. Es una forma de conocerme más profundamente. Fruto de una exploración a lo que realmente me importa. Ocupándome de los aspectos que sí dependen de mí.  Abriéndome a experimentar aquellos otros que no están bajo mi control.

medio cuerpo de chica con la cabeza llena de mariposas
Ocuparme o preocuparme, yo elijo.

Los pasos a dar para dejar la preocupación son:

La preocupación es inútil, como dijo un maestro zen: si puedes ocuparte de ello no es necesario que te preocupes y si no puedes hacer nada, no servirá que te preocupes. Solo hazlo, lo que dependa de ti y acepta lo que no está en tu mano.

 

  • Aceptación: No identificarme con mis pensamientos me permite abrirme a tenerlos. Son un producto de mi mente. Igual que los latidos de mi corazón o cualquier proceso biológico que está sucediendo en mi cuerpo en este momento. La respiración, el intercambio de información celular, procesos digestivos o mentales. Reconozco que tengo otro órgano que lo que hace es darme pensamientos, como propuestas a las que puedo prestar atención o no.

 

  • Centrarme en el presenteLas preocupaciones suelen hablarnos de un pasado o futuro negativo. Pero no saben muy bien qué hacer si yo me centro en este momento presente. Es algo genuino, nuevo, con todas las opciones posibles a mi disposición. Puedo elegir no creerme ese pensamiento y cortar el flujo de «porqués», intentos de entender o de explicar. Algunas situaciones o aspectos emocionales no se pueden solucionar.

 

  • Compasión: Necesitamos practicar la autocompasión ya que al decidir no preocuparnos se producen sensaciones de falta de control y miedo. Esta es tu responsabilidad, quedarte muy cerca de ti, no abandonarte cuando sufres.  Es útil aceptar la preocupación como un reto a quererme como soy ahora mismo. Sin intervenir, sin cambiar lo que ya está sucediendo de forma natural. Cuando dejo de controlar y preocuparme surgirán otros aspectos de mi mente. Aspectos más profundos a los que puedo atender desde el amor.

 

dibujo de niña con corazón de sombra.

La preocupación no quiere que te ocupes.

Propongo cambiar la preocupación por la ocupación. Hacer en cada momento lo que corresponde para prevenir y cuidarnos lo máximo, desde todos los niveles personal, familiar, social, comunitario. Una vez realizado el gesto conmigo mismo o con los demás, olvidarme del resultado,. No lo hice para conseguir cierta cosa ya que eso no está bajo mi control.

 

El resultado se consuma en el momento de mi acción. Sin adelantarme a ningún otro momento que no sea este, el presente. Se perdería el contacto con este momento y con poder ocuparme de los asuntos que ahora están aconteciendo, emociones, pensamientos, situaciones.

 

Cuando no tengas dónde acudir en plena desesperanza, recuerda que siempre te queda la fe. Tu aliado es la confianza en ti mismo, en la vida, en el mundo. Eso no hay nadie que te lo pueda arrebatar excepto tú, si dejas de mirar esa parte de ti que te recuerda que todo lo que necesitas ahora lo tienes a tu alcance, en este momento. La fe en ti mismo es la llave que te lleva al corazón.

corazon-con-las-manos

Empiezo por mi!

manos de chica y chico cogidas a modo de paseo sobre fondo de río de ciudad

4 pasos para tratarte mejor

Tratarte mejor, poquito a poco, es cuestión de ir dando pasos en la conquista personal de tu autoestima. Todos, y digo todos tenemos ese crítico interno que nos sabotea cuando lo que necesitamos es una mano amiga ¡justo ahí! Espera pacientemente para que nos vaya mal en la vida, para recordarnos lo mal que lo hicimos y lo estúpidos que nos mostramos en aquella ocasión.
Utilizar la autocrítica en lugar de diálogos positivos es como elegir el castigo en lugar de una recompensa. ¡Es como un lobo con piel de cordero! Incluso cuando las críticas “tengan la razón”, ya que siempre hay una mejor forma de tratarse uno mismo. Siempre. En este artículo comentamos lo importante que es tratarse mejor uno mismo y así ganar en autoestima.

mano de frente con puño cerrado e índice apuntando hacia ti sobre fondo blanco.
Es tu responsabilidad tratarte mejor

Tratarte mejor requiere integrar al crítico interno:

Está dentro de la condición humana escuchar mensajes y comentarios internos incesantemente, sin embargo es nuestra responsabilidad conocer esta parte interna e integrarla para lo cual se requiere dar algunos pasos, a saber:

Identifícalo:

Date cuenta de cómo te manda mensajes de desvalorización, etiquetación y minusvalía que minan la autoestima. La mayoría de los pensamientos son automáticos y pasamos de uno a otro sin ser conscientes de ello de forma que cuando se activa el crítico interno en muchas ocasiones ni siquiera somos conscientes de él. El primer paso es ejercitar el conocimiento de quién está llevando el pensamiento ahora mismo.

Sepáralo de ti:

A tu crítico interno le interesa que le confundas con ser tú mismo, pasar desapercibido. Sólo así podrá inocularte la dosis de confusión que te impida ser quién eres. Tratarte mejor es un proceso que requiere pequeños pasos. Un truco es llamarle por un nombre concreto, como “la jueza” o “la bruja” o cualquier otro nombre que te produzca distanciamiento entre tú y tu parte crítica. Recuerda que tenga cierto «tinte» cariñoso.

Busca amigos internos:

Si no los tienes es mejor todavía porque los puedes crear. Recuerda que tienes tus capacidades y talentos y desde allí podrás entender que tu crítico interno sólo está buscando protegerte de las amenazas externas, que son ahora internas ya que no hay osos que te ataquen en la actualidad. Tu amigo interno es tu adulto que te da buenos consejos, así como el crítico interno es el niño que busca protección. Pregunta a tu memoria, para tratarte mejor, que te dé ejemplos de ti siendo competente (aunque sólo fue en tu pensamiento). Busca experiencias de competencia y repite una y otra vez hasta notar ese amigo interno.

“Trátate como quieres que te traten, háblate como quieres que te hablen».

cara de chica tumbada sonriendo con flor en la boca
Sé tu mayor aliado
Chica saltando en un atardecer con pájaros detrás, todo haciendo sombra sobre ocre.

Claves para quererme.

Tener autoestima es una elección, quererme es una decisión consciente en circunstancias en las que se incluye el YO. Se refiere a un verbo, una acción deliberada de hacer (por acción u omisión) un gesto o conducta que se refiera al respeto, a amarse uno mismo o procurarte los cuidados necesarios según lo que requiera la situación. Significa no dejar en manos de otros lo que te corresponde a ti, hacerte cargo, responsable de sujetarte, cuidarte, mimarte cuando la situación lo requiera.

Este artículo se dirige a aquellas personas que tienden a criticarse, a mirar a fuera de ellos para comprobar si sus opiniones son válidas, por lo que tienen tendencia a buscar la aprobación de los demás.

La percepción que tenemos de nosotros mismos determina la forma de quererme y la precepción que tenemos del mundo, ¡más te vale mirarte bien! Soy capaz de hacer lo necesario para que me pase lo que quiero que me pase. Es un verbo, se requiere acción. Empezar a andar el camino de tu verdad, a pesar de todas las dudas o miedos. Es vital probar, se requieren muchos intentos para conocerse uno en según qué valores estén en juego y la cantidad de práctica que tengas en su ejercicio. Nada, nunca sale bien a la primera, se requieren varios intentos, prueba, vuelve a probar y refuérzate siempre por mantenerte activo en el proceso de elegir quererte, ponerte el primero y el segundo en la ecuación, elige también opciones en las que se incluye el éxito del otro. Si a mí me va bien el otro también tendrá oportunidad de crecer.

Las preguntas que miran directamente hacia mi autoestima son:

No me refiero a hablarte positivo constantemente, no reconocer los errores, justificar los comportamientos egoístas, los reforzamientos a corto plazo o la falta de dedicación en los proyectos importantes. Al contrario se trata de mirar hacia adentro, sólo en tu interior tienes la respuesta. Algunas preguntas te ayudan a mirar dentro:

ojo de chica joven mirando de frente
Pon la atención en tu interior

¿Qué quiero que me pase?

Enfoca cada paso en esa dirección, cada paso que soy cada día se enfocará en esa dirección. Pequeños gestos que me acercan a ese objetivo. A tu pasión, aquello que te acerca a Quien Eres Realmente. Busca algo que te guste, que te apasione y dedícale un rato cada día. Pero empieza y ponte a hacerlo sólo si te gusta de verdad. Si no lo tienes claro vuelve a buscar qué te apasiona. Busca en tus recuerdos de pequeño, lo que te gustaba hacer, ¿con qué soñabas de niño?

¿Para qué lo quiero?

Agárrate a tus pasiones, tus valores serán la guía para no perderte. Si te ves mirando fuera, lo que hacen otros que sea exclusivamente para copiar aquellas rutinas de éxito en las mismas áreas en las que tú estás decidido a adentrarte. Nadie externo a ti puede saber más sobre tus gustos o tus pasiones (aunque quieran convencerte de lo contrario).

¿Cómo conseguirlo?

Empieza por hacerte las preguntas importantes que te lleven a mantener la atención en ti mismo, siempre puedes volver al punto de inicio y volver a contestar. Cuida el auto juicio, las críticas, las creencias limitantes. Hay que distinguir entre un pensamiento crítico (totalmente incontrolable) y la acción de criticarme (totalmente controlable por ti). Eres responsable de cómo te hablas y las preguntas que te haces.

¿Dónde estoy, qué soy? ¿Dónde quiero estar quién quiero ser? Y en función de estas preguntas debes ir limpiando actividades que dedicas cada día a cosa que no te enriquecen e introducir tus pasiones poco a poco. Quererme es un proceso. Recuerda rodearte de personas que ya han tenido éxito para formarte con los mejores y asegurar así que la inspiración te pille conectado contigo mismo y preparado para el cambio.

Recuerda ¿Qué es lo peor que me puede pasar si inicio un camino diferente? Los miedos serán tus aliados si al lado de ellos te contestas ¿Y qué sería lo mejor que me puede pasar? El camino suele verse más claro a la hora de quererme.

Cuida mucho tu dialogo interno, según cómo te hablas así estarás creando las circunstancias internas para conseguir lo que deseas.

Grito_con_ondas
Quererme es hablarme amablemente