CORAZON

Separación. Cómo prevenirla.

Las parejas que se divorcian tienen la misma cantidad de dificultades que las que permanecen juntas., no siempre la solución es la separación.

Para que una relación sea estable no es necesario que no haya conflictos. A lo largo de la vida, inevitablemente la pareja se encontrará con desafíos o diferencias que, en un principio parecen insalvables.

Cómo afronte la pareja, no solo un miembro sino los dos, la forma de solucionar el problema planteado será clave para preparar un presente y futuro de seguridad y confianza.

Los momentos de pasión de los primeros años no son predictores de la solución de problemas posterior, sino más bien cómo gestiona las diferencias.

Los años pasan y cada persona evoluciona tanto independientemente como dentro de la pareja. En algunas parejas se toma la decisión de terminar con la relación debido a que se han convertido en dos personas con caminos distintos y sin que ello comporte problemas al matrimonio. Prefieren continuar en soledad o con personas distintas el resto de sus vidas.

Lo que distingue a las relaciones sólidas de las frágiles es la forma cómo se manejan los conflictos y la capacidad de aceptación de aquello que no se puede modificar.

Podríamos entonces concluir que la fórmula para mantener una pareja unida será evitar caer en la espiral de autodestrucción a la que nos llevará la no resolución de los conflictos. No se trata de hablar y debatir sobre lo que quieres que cambie del otro, sino más bien de aceptar aquellas cosas que no van a cambiar como algo de “va con “el paquete de la relación de amor. Es un trabajo interno de cada persona y el cual debe trabajar cada miembro ya que basta una persona para que se inicie el conflicto y se necesita a los dos para que eso se convierta en un problema.

Ante la resolución de un conflicto, si queremos evitar la separación bebemos evitar también:

  • Ponernos a la defensiva.

  • Indiferencia.

  • Queja.

  • Falta de respeto.

  • Separación física/afectiva

Hay que estar atento a la respuesta que cada uno dá desde el principio de la relación ya que se agudizará en momentos de vulnerabilidad o de

Si miramos en nuestro interior, alguna vez no hemos pensado que ¿la culpa es del otro y no mía? ¿Yo tengo razón el otro no? entramos en la victimización ¡pobre de mí con lo bien que me porto! O criticamos y menospreciamos al otro ¡es un/ a egoísta! Cuidado con estos mensajes que nos llegan ya que si seguimos sus consejos muy pronto llegaremos a la conclusión de que el conflicto no tiene solución ya que es el otro el que debe cambiar. Esa sería la postura más alejada de la aceptación de aquellas cosas que no me gustan como una pequeña parte de la relación.

Por supuesto será determinante conocer a la persona con la que queremos compartir nuestra vida, compartir valores es crucial para que una relación sea duradera.

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