euros

Compras compulsivas

En un estudio con cerca de 2500 personas se les preguntó sobre sus hábitos de compras por ejemplo:

• ¿Cuándo gasta dinero se siente mejor?

• ¿Siente que pierde el control al cuando vas de compras?

• ¿Ha tenido problemas a consecuencia de su forma de comprar?

A través de este estudio se encontró en los Estados Unidos que una de cada cinco personas tenía un problema de comprar compulsivo y 1.5% sentían que perdían el control.

Las mujeres al igual que los hombres, sorpresivamente, están afectados por las compras, echando por tierra la creencia de que las mujeres son más compradoras que los hombres.

No existe duda que mucha gente tiene gran placer cuando adquiere cosas y esto lo aprovecha la publicidad para que nosotros nos sintamos tentados a comprar. El que el 6% de la población tuviese compulsión por las compras nos hace pensar la posibilidad de la adicción.

La adicción es una pérdida de control generalmente sobre el uso de una sustancia o una situación que se convierte en un abuso y la consiguiente sensación de pérdida de control por parte del sujeto que abusa. En este caso sería una conducta en la cual el control se pierde ante una compra. Además la definición exige que exista una preocupación o pensamientos de usarla. Y principalmente que la conducta traiga consecuencias adversas a nivel personal, familiar, social o económico. Generalmente los adictos tienen una conducta de negar o minimizar el uso.

Vale la pena revisar, en esta página el componente psicológico en adicciones.

Cuando las compras conducen a dificultades financieras y familiares.

Podemos hablar de esto cuando se compra repetidamente cosas que no necesitan, que no pueda pagar y que a la vez producen sentimientos de culpa y conflictos con su vida personal como problemas con su trabajo y dificultades financieras.

En psiquiatría se tiende a catalogar a esta conducta como un trastorno del control de los impulsos que involucra una ansiedad antes de llevar a cabo el acto de comprar y un sentimiento de descanso y placer después de la compra.

Algunos expertos sugieren que la conducta es propiciada por la sociedad de consumo que facilita el crédito y presiona a través de la publicidad.

Sin duda que la influencia social es importante y que en algunas personas con vulnerabilidad biológica les llevaría a la compulsión o adicción de la compra.

Cuando nos enfrentamos con una persona con esta conducta debemos de preguntarnos:

1. ¿Existe una depresión enmascarada debajo de la conducta de comprar?
2. ¿Existe un trastorno bipolar con cambios en el ánimo?
3. ¿Tiene otros problemas de control de impulsos? (juego patológico, alcoholismo, etc.)
4. ¿La necesidad de comprar es urgente y se siente con remordimiento y culpable después?
5. ¿Tiene otras obsesiones y compulsiones o tendencia obsesiva a acumular cosas?
6. ¿Los gastos causan problemas familiares?
7. ¿Las compras le producen problemas en su trabajo?
8. ¿La persona reconoce la compra compulsiva como algo problemático o enfermo?

Según la situación en concreto por la que atraviese la persona se podrá dirigir el tratamiento en diferentes direcciones. La primera y crucial es que sea el propio adicto/a el que pida ayuda. Si alguien no quiere ser ayudado, no lo será por mucho que los que están a su alrededor lo intenten. Es la propia persona quien debe decidir que “BASTA” y comenzar el duro pero valioso camino de la recuperación

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>