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Anorexia nerviosa, prevención

Anorexia nerviosa, prevención: La única forma de prevenir esta enfermedad es con la prevención temprana. Se deben establecer hábitos de conducta saludable desde el nacimiento.

Algunos consejos para las familias, anorexia nerviosa, prevención:

  1. Los menús: deben ser variados e incluir todos los tipos de alimentos necesarios para una correcta nutrición. Introducirlos al pequeño poco a poco y con ideas sugerentes en los alimentos más difíciles como son las verduras. Mantener la pirámide de alimentos a diario evitando el consumo de grasas y azúcares.
  2. Rutinas: Establecer horarios de comida regulares. Tanto niños como adultos deben comer 5 veces al día. Comer en familia siempre que sea posible de forma que la comida sea también un momento para compartir experiencias. Realizar todos los días ejercicio físico, bien en la escuela, parques infantiles, montar en bici o monopatín. Ir andando al colegio…. Establecer una rutina de deporte sana y saludable para mantener el tono muscular y la vitalidad. Ser consistente con las normas y limitaciones del uso del espacio y del tiempo.
  3. Fomentar la independencia del niño/ a: cocinar conjuntamente de forma progresiva los alimentos que luego se comerán. Asegurarnos de que recibe toda la información deseable para mantener una correcta alimentación. Fomentar que aprenda a decir que no premiando que dé su opinión aunque esta sea contraria a la nuestra (adecuándolo a la edad del niño). Hablar de los valores abiertamente reforzando que cada uno sea lo que más quiera en la vida y adquiera responsabilidad para lograrlo, no solo en las capacidades sino también en las relaciones con otro y con uno mismo. Recordarle que él es responsable de la vida que elige vivir.
  4. Anorexia nerviosa, prevención, Evitar: comparaciones de cualquier clase, calificaciones negativas cuando trae malas notas. Objetivos no realistas como ser famoso o ganar más dinero que la media ya que estamos basándonos no en el proceso sino en el resultado.
  5. Comunicación: no se trata de educar solamente sino de convivir con más personas. Fomentar el respeto mutuo, valorar la unicidad de cada uno, resaltar las capacidades y no los defectos y asegurarnos de mantener un ambiente seguro en el que pueda sentirse cómodo para expresar lo que siente o lo que le pasa o atormenta será clave para no solo identificar qué le pasa sino cómo solucionarlo de forma autónoma.

Estos consejos son de aplicación global, no solo a nivel de la alimentación ya que debemos preparar a nuestros niños para cualquier eventualidad. Que sepan que pueden contar con nosotros y que ellos son los únicos responsables de sus vidas.

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